Un hombre llega a su casa totalmente borracho después de pasar casi toda la noche en el bar. Al abrir la puerta y entrar a la casa, se escucha un tremendo golpe que despierta a la mujer.
Ella se levanta, se pone una bata y sale a ver.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué tanto ruido, borracho cabrón?
- Mi amor, ¡hic! es que se me cayeron los zapatos por la escalera...
- ¿Y eso hace tanto ruido?
El borrachín explica:
- Bueno, ¡hic! es que todavía los traigo puestos...