Un vendedor ambulante está hablando con un granjero, cuando al ver sobre su hombro, observa a un gallo en pantalones, camisa y hasta con tirantes.
- ¿Qué es eso? -pregunta asombrado el vendedor.
- Ah, no se asuste -dice el granjero-. Lo que pasa es que el verano pasado se incendió el gallinero y el pobre se quedó sin una sola pluma, así que mi esposa le hizo ese traje para mantenerlo caliente.
- ¿Y por qué no le pone algo más sencillo?
- Porque no nos divertiríamos tanto. ¡No hay nada más gracioso que verlo sostener una gallina con una pata e intentarse bajar los pantalones con la otra!