Estaba yo ayer de cenicienta en casa, tocó lavar la ropa, ya había lavado todo, menos mi colcha y las sábanas de mi hermano, pero bueno, eso no tiene que ver, nada más les presumo que soy bien eficiente, pues...
Tenemos un mini patio de servicio atrás que es donde está la lavadora, y bueno, tiene su puerta obviamente, bien enrejada, y la pinche puerta es traicionera, ya que se azota con una facilidad impresionante, siempre le pongo el garrafón de agua para que no pase eso...
Antes de esto, quiero decir que le tengo pánico a quedarme encerrada en el lugar que sea, el hecho de pensar que estoy encerrada me hace sudar frio, y que siempre traigo llaves y celular en el pantalón, siempre cargo con todo eso a donde sea, a excepción de ayer, damn it!!!!...
Pues ahí voy yo a babosear la lavadora, que se estaba llenando para echar lo que faltaba, llego, abro la puerta, salgo bien cachetona, me asomo a la lavadora y oigo un ruido en seco tras de mi, me volteo ya con los ojos desorbitados rogando a dios que por favor no permitiera lo que estaba imaginando, pero sí, señoras y señores, dios no tiene sentido del humor, la puerta se cerró detrás de mi, y a lo lejor oí que llegó un mensaje a mi cel, por más que tuve la esperanza de encontrarlo en mi bolsa, pues no, sonaba dentro de la casa, y en mis bolsillos no había llaves... sólo pude soltar un NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!! y estar a punto del llanto pensando en qué madres iba a hacer... mi hermano ya me había avisado que se iba a Mcallen, ni cómo hacerle, ni cómo avisar, nada...
Me tranquilicé un poco y pensé qué hacer, lo primero que se me vino a la mente fue darle en la madre al vidrio, pero pensé que mi hermano podía darme en la madre a mi, así que desistí, y luego luego pensé, pos con un cuchillo le quito el silicon de las orillas y ya lo saco... ajá, un pinche cuchillo... la ventana da precisamente al lava trastes (aquí es donde me alegré de mi huevonería de no haber guardado los trastes), ahora lo que quedaba era quitar el mosquitero abrir la ventana, sacar el cuchillo y ponerse a trabajar, y pues eso hice precisamente, ya con el cuchillo en mano empecé a darle en toda la orilla (por no decir en toda la madre) al silicón, se lo quité, y nada, yo pensé que iba a salir como si nada, pos ni madres... busqué con qué hacer palanca...
Ahí estaba yo haciendo palanca y oigo crack!... que se me cuartea el vidrio, y pues ya saben que una cuarteada en vidrio es como una corrida en una media, se va en chinga y no hay marcha atrás, sólo dije Oh Oh!... pero bueno, ya podía darle en la madre a gusto, de hecho, siempre había querido hacer eso, darle en la madre a un vidrio y sentirme como en "el resplandor"... me armé con el cuchillo y a darle con el mango hasta que quedó hecho caca, no quiero decirle hasta dónde brincaron los vidrios, y en dónde me cayeron astillas de vidrio, terminé con pequeñas cortadas por todo el cuerpo, pero eso sí, ya dentro de mi casa y tranquila...
Ya sólo me quedó avisarle a mi hermano, sólo le dije: me vas a matar, le di en la madre al vidrio de la cocina porque me quedé encerrada... no dijo nada, pero me imagino toooooodo lo que pensó, ni modos, aun tardó en llegar, no hubiera aguantado la verdad...
Ahora tengo que pagar el vidrio, snif... jamás vuelvo a dejar las llaves sobre la mesa, eso es un hecho... ay pendeja de mi caray... pero bueno, ahora ya no es necesario dejar la puerta abierta pa que ventile, ya dejé ventilación...
Saludillos a todos y que tengan un excelente inicio de semana... y por favor díganme que no soy a la única que le pasan ese tipo de cosas, se los voy a agradecer...
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